Cartas desde Iwo Jima [Iwo: Bloodbath in the Bonins – Decision Games]

Esta será la crónica de la partida a este título en solitario de la serie Folio, publicado por Decision Games.

El Alto Mando norteamericano ha planificado la realización de la “Operación Detachment”, la conquista de la isla volcánica de Iwo Jima, de unos 20 Km cuadrados y situada a unos 1000 Km de las islas de Japón y que dispone de dos aeródromos principales desde los que los P-51 podrían escoltar las misiones de bombardeo sobre territorio enemigo, además de servir para las posibles escalas técnicas de los B-29 a su regreso de las mismas.

La invasión se realizará por las playas del Este. La 4ª División de Marines desembarcará en las playas Green y Red y se ocupará de tomar el Monte Suribachi y limpiar el sector de operaciones 6.
La 5ª División de Marines desembarcará en las playas Yellow y Blue, con la misión de asegurar en primera instancia el campo de aviación Nº1 y extender su control sobre el sector 4.
Una vez se vayan cumpliendo estos objetivos, las unidades recibirán nuevas órdenes.

19 y 20 de Febrero de 1945
Tras los dos primeros días de combates algunas unidades están empezando a salir de las playas, pero los japoneses mantienen una férrea defensa en el sector 6.
El Monte Suribachi todavía no ha sido asaltado.

21 y 22 de Febrero de 1945
En estos dos días los Marines han conseguido limpiar el sector 6 de enemigos, así como los primeros enclaves defensivos del Monte Suribachi. También se ha despejado la cabeza de playa de defensores japoneses, aunque la artillería nipona ha diezmado a los norteamericanos.

Prácticamente dos regimientos enteros han sido volatilizados de la isla. Se intentará reagrupar a los hombres que sea posible y en función de como se desarrollen las siguientes jornadas, el Alto Mando piensa en desembarcar alguno de los regimientos en reserva de la 3ª División de Marines.

Las unidades de la 5ª División tratarán de reagruparse. El 23/4 Reg. seguirá asaltando las posiciones del Monte Suribachi, el 24/5 Reg. empezará su avance hacia el Norte por el sector 5 y el 24/4 Reg. buscará posiciones protegidas para recibir reemplazos

23 y 24 de Febrero de 1945
El Mando de la Operación decide restringir lo máximo posible los desembarcos hasta que las baterías y la dirección de tiro de los japoneses en el Monte Suribachi estén desarticuladas.

Poco a poco se establece una zona segura donde desembarcar y reagruparse mientras se avanza en dirección Norte.
El Monte Suribachi se continúa limpiando de enemigos. Se espera que en el próximo par de días ya esté completamente despejado.

25 y 26 de Febrero de 1945
El tiempo empeora y se desata una tormenta. Se intentará aprovechar esta circunstancia para desembarcar algunas unidades y seguir atacando las posiciones del Monte Suribachi.
La artillería japonesa ha golpeado con menos fuerza estos días, aunque ha dejado fuera de combate a un par de batallones de la 4ª División.

El Monte Suribachi no resistirá por mucho más tiempo y todas las unidades se podrán concentrar en limpiar el Norte de la isla.
Los Marines han tomado la cantera en el sector 4 y han despejado casi todo el perímetro del campo de aviación Nº1.

27 y 28 de Febrero de 1945
Se mantienen las tormentas sobre Iwo Jima y el Alto Mando decide enviar tropas frescas a la isla. El 3r Regimiento de la 3ª División de Marines desembarcará en cuanto sea posible

El Monte Suribachi cae por fin, lo que representa una merma importante en la capacidad artillera y de control de tiro para las fuerzas japonesas.

Aún así, algunas unidades se han perdido debido a los bombardeos japoneses, pero el avance continúa sin descanso hacia el Norte de la isla.

1 y 2 de marzo de 1945
El tiempo mejora, lo que permitirá a las unidades norteamericanas tener un mayor ritmo de avance.
La artillería japonesa se muestra más débil y las unidades de la 5ª y la 3ª Divisiones se centran en limpiar el sector 4, que es uno de los que tiene la orografía más complicada, con gargantas y colinas que dificultan mucho la acción.

Sus esfuerzos se ven recompensados, ya que apenas un par de unidades japonesas siguen resistiendo en el sector.

3 y 4 de marzo de 1945
El esfuerzo principal se centra en la limpieza del sector 4 y en despejar los aledaños del campo de aviación Nº1.
Mientras esto sucede, diversas unidades se intentarán reagrupar para desembarcar de nuevo en la isla.

El objetivo de despejar el sector 4 se cumple con alguna pérdida debido a la artillería nipona, aunque los Marines se preparan para seguir presionando hacia el Norte de la isla.
Diversas unidades están en una situación bastante precaria y necesitarán reemplazos en breve.

5 y 6 de marzo de 1945
Los Marines intentan arrinconar a las tropas japonesas del sector 5 hacia la costa Este de la isla mientras toman las posiciones elevadas que sirven de puesto de observación a la artillería japonesa.

Los nipones resisten los embates de las tropas norteamericanas y conservan algunas posiciones. Hay unidades que dejan de estar operativas a causa del fuego artillero enemigo y la práctica totalidad de las unidades en la isla están agotadas por los combates.

7 y 8 de marzo de 1945
El tiempo vuelve a empeorar, con tormentas que de nuevo arrecian sobre Iwo Jima. El avance es lento, y las unidades norteamericanas no pueden alcanzar todos los objetivos que tenían previstos estas jornadas.

Se toman algunos objetivos y gracias al mal tiempo la artillería japonesa es por primera vez del todo inefectiva y no causa bajas entre los Marines.

9 y 10 de marzo de 1945
Afortunadamente para los marines el tiempo mejora, y podrán intentar realizar operaciones ofensivas más adelantadas.
Al haber limpiado de tropas enemigas los dos principales aeródromos de la isla, los americanos disponen de más artillería desplegada, que aprovecha estas instalaciones para ubicar las piezas de mayor calibre.

Tal como ha sucedido en jornadas anteriores se sigue con el avance, pero los japoneses resisten, y usan el sistema de túneles que han construido en la isla para replegarse y moverse a otras zonas.
Se siguen sumando pérdidas por causa dela artillería nipona, y los oficiales empiezan a pensar que no van a poder conquistar la isla dentro del plazo que les ha dado el Alto mando.

11 y 12 de marzo de 1945
A pesar de haber realizado algún avance significativo durante estas jornadas, los Marines son golpeados por la poca artillería japonesa que queda en la isla, y cada vez tienen más complicada su misión.

13 y 14 de marzo de 1945
Los Marines siguen atacando sin descanso, y a pesar de tener todas las opciones a favor fallan en sus ataques de forma estrepitosa.
Por su parte, los japoneses vuelven a ocupar algunas posiciones que ya habían sido limpiadas y dejan a un par de unidades americanas fuera de combate con su artillería.

15 y 16 de marzo de 1945
Los Comandantes de las divisiones que operan en la isla tienen claro que en los seis días que les ha puesto de límite el Estado Mayor, no van a poder cumplir su misión. Pero no van a dejar de combatir en ningún momento.

Se siguen perdiendo unidades mientras los japonenses resisten una y otra vez los embates de las tropas americanas.

17 y 18 de marzo de 1945
Pese a las buenas condiciones, los Marines son incapaces de nuevo de terminar de limpiar un par de sectores y empujar hacia el Norte de la isla.
Y de nuevo la artillería japonesa vuelve a ser efectiva destruyendo a varias unidades americanas.

19 y 20 de marzo de 1945
Los Marines despejan al fin el sector 5, en el Oeste de la isla, pero sucumben ante los defensores que hay en los alrededores del aeródromo Motoyama Nº3.
La artillería japonesa acaba de destruir a las unidades que operaban al Norte de la isla, dejando en dos batallones reducidos y dos unidades de apoyo el total de las tropas norteamericanas en la isla.

La campaña ha sido un fracaso absoluto para los Marines, y el Mando estadounidense deberá considerar otra estrategia para tomar definitivamente Iwo Jima y continuar la guerra contra el Japón.

En la imagen podemos ver la situación final de la partida,

Aquí podemos ver cuales eran las unidades ocultas japonesas que han acabado en la isla,

Conclusiones, quejas y lloros
La partida se ha puesto cuesta arriba desde el principio. Con tres turnos de tormenta durante la primera mitad de la partida y algunos turnos donde la artillería japonesa ha devastado a las unidades de la isla, intentar ganar el juego se ha convertido en una misión francamente complicada.

Las tormentas penalizan el movimiento a la mitad y restringen la supresión que la artillería norteamericana puede hacer a las unidades japonesas, por lo que el avance se ha hecho extremadamente difícil.

Conforme se van eliminando fichas de HQ o artillería japonesas se reduce la capacidad artillera de los mismos. De 10 fichas de artillería con las que cuentan al inicio de la partida, se han mantenido operativas 6 hasta el último turno de juego, con las posibilidades de ir provocando bajas que ello implica.
En varios ataques donde había la posibilidad de eliminar una de estas fichas, los dados han dado el peor resultado posible, haciendo que estas unidades se redesplegaran sin proceder a su eliminación.

Entre las bajas por combate y por la artillería enemiga, sumado a la cantidad de unidades japonesas que han entrado como reemplazo y las que no han quedado eliminadas en combate, en cada turno aumentaba la diferencia entre las unidades enemigas sobre el tablero y las propias. Prácticamente en cada turno perdía más pasos de los que podía recuperar con reemplazos.

Al final han quedado 19 unidades japonesas en la isla por 4 de los Marines. Ni habiendo desplegado los dos regimientos restantes de la 3ª División creo que hubiera podido salvar la papeleta (hay que tener en cuenta que por cada regimiento de la reserva que se despliega se reduce en un turno la duración de la partida).

En fin, un desastre de campaña para liberar la isla de los nipones, siendo culpable de ello la mala suerte en las tiradas y la mala climatología, ya que yo he realizado unas maniobras operacionales y tácticas exquisitas, donde va a parar…

Ya más en serio, ha habido bastantes situaciones en que los dados han provocado mucha frustración, más que al contrario, pero bueno, habrá que intentarlo de nuevo variando algunas tácticas en la conquista de objetivos (las colinas son fundamentales) y a ver si hay un poquito más de suerte con los dados.

Espero que haya sido interesante.

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Menton [LBF1940]

22 de Junio de 1940. Tras un fuerte bombardeo de artillería, el 15 Cuerpo de Ejército Italiano empezó su ofensiva. Mientras la División Cossería atacó directamente en dirección a Menton, la División Módena intentó flanquear la población por el norte, aislando el flanco este del Mont Rezet.

Las tropas francesas tienen establecidas tres posiciones fortificadas en Souvion, Pierre Pointué y Castillon, defendidas por elementos de la 65 División de Infantería y que incluyen a una compañía de tropas de montaña.

Dos batallones de 41 Regimiento de Infantería y tres compañías de la 34 Cohorte de Camisas Negras van a ser los encargados de tomar estas tres posiciones fortificadas.
El Mando Italiano decide que cada uno de los batallones de infantería asaltará Souvion y Pierre Pointué mientras que los Camisas Negras deberán avanzar sobre Castillon.

El I Batallón se acerca a la ladera de la fortificación de Souvion, tomando posiciones a cubierto del enemigo las compañías B y C. El Capitán Dominioni, al mando de la compañía A se lanza colina arriba para asaltar una de las posiciones de la infantería gala que guardan la fortificación.
A pesar de recibir una potente descarga de fuego y sufrir bastantes bajas, dos secciones de infantería logran asaltar a los franceses, quedando enzarzadas en el combate cuerpo a cuerpo.

El Capitán Roux en Pierre Pointué empieza a preparar las posiciones defensivas alrededor de la fortificación. Mientras, el II Batallón de Infantería italiana avanza desde el este por la carretera a paso ligero hasta prácticamente los pies de la fortificación gala, donde son recibidos con fuego de ametralladoras, sufriendo la compañía D alguna baja.
Las tropas de montaña de Capitán Lambert toman posiciones en un bosque algo más al sur de Pierre Pointué.

El Capitán Landry y sus hombres toman posiciones protegiendo la fortificación de Castillon. Los Camisas Negras avanzan entre las posiciones de Souvion y Pierre Pointué aprovechando que sus compañeros están acaparando la atención de los defensores de ambas posiciones.

Los hombres del Capitán Dominioni consiguen hacerse con la posición francesa, eliminando completamente a una sección enemiga.
El Capitán Didier y sus hombres huyen ante la visión de lo que acaba de suceder, abandonando la posición fortificada que únicamente queda defendida por una sección de ametralladoras.
El mismo Didier hace un intento para intentar reorganizar a sus hombres, aunque resulta infructuoso.

La compañía D al mando del Capitán Spinetti se lanza al asalto de la posición de Pierre Pointué. Asalto que aunque causa alguna baja a los defensores, es un fracaso absoluto que acaba con la pérdida de una sección de infantería italiana y la huida del resto de la compañía de Spinetti.

Los hombres del Capitán Roux terminan los trabajos defensivos alrededor de Pierre Pointué mientras que la compañía E del II Batallón, que dirige el Capitán Petrassi, intenta asaltar precisamente la posición que ocupa Roux. Aunque los italianos sufren algunas bajas en su aproximación, no desisten y quedan trabados en combate con los franceses.

En Castillon se inician los trabajos de fortificación alrededor de la colina.
La compañía A de los Camisas Negras, en su camino hacia Castillon, intenta asaltar la posición que ocupa el Capitán Didier, que está totalmente desorganizado, y hacer así que se rinda junto con sus hombres.
El Capitán Caccia lo consigue, así que la compañía E al mando de Didier deja de existir como unidad operativa.

El Capitán Lambert junto con una sección de tropas de montaña se desplaza en dirección a Menton para intentar cortar el paso a las unidades de Camisas Negras que se dirigen a Castillon. El resto de su compañía abre fuego sobre los hombres del Capitán Marcolini, causando varias bajas, y entre ellas el propio oficial italiano.

La compañía de Camisas Negras del Capitán Lombardi recibe fuego de artillería desde Castillon, sufriendo un número elevado de bajas en el lance.

Por su parte, la compañía B/I/41 Reg. intenta el asalto sobre Souvion. Aunque no son rechazados, tampoco consiguen hacerse con la posición, y quedan trabados en la lucha por la fortificación francesa.

Las unidades de la compañía F que han perdido a su oficial consiguen refugiarse en una zona de árboles cercana, donde se reagrupan a la espera de conocer a su nuevo mando.

El Sargento Borroni se hace cargo de la compañía F/II. Mientras, los franceses se hacen con la iniciativa en el campo de batalla, con el Capitán Landry y sus hombres finalizando los trabajos defensivos alrededor de Castillon.

El Capitán Petrassi intenta que el resto de los hombres de su compañía que habían quedado atrás en el asalto sobre la posición del Capitán Roux se impliquen en el mismo. Pero no tiene suerte y los infantes italianos se quedan resguardados entre los árboles.
La lucha cuerpo a cuerpo se salda de manera desfavorable para los italianos, que finalmente son rechazados por las tropas de Roux.

Desde Castillon los cañones de 75mm siguen castigando la posición de Capitán Lombardi, causando nuevas bajas a los italianos, que evitan en el último instante que se desmorone su moral gracias a la fuerza de su oficial.
Precisamente Lombardi hace avanzar a sus hombres a una zona de bosque en dirección a Castillon para así salir definitivamente del terreno abierto y evitar el fuego de la posición defensiva francesa.

El Capitán Lambert y sus tropas de montaña se reagrupan en los aledaños de Menton, desde donde intentarán poner en dificultades a las tropas italianas que se dirigen a Castillon.
Los Camisas Negras siguen avanzando hacia su objetivo buscando posiciones a cubierto del fuego enemigo.

Las unidades francesas en Pierre Pointué se preparan para reaccionar ante cualquier movimiento del enemigo. A su vez, el Sargento Borroni y sus hombres se desplazan por los bosques al sur de la posición francesa.

El Capitán Spinetti tampoco consigue esta vez reagrupar a su formación.

En la zona de Souvion, la compañía del Capitán Brigliadori intenta tomar definitivamente la posición fortificada francesa, pero es expulsada del enclave. Los italianos insisten con la compañía del Capitán Velicogna, que tiene a sus hombres frescos, aunque no todos participan en el ataque.
Las tropas italianas quedan trabadas en combate y aunque reciben bajas, también las causan a los defensores franceses.

El Capitán Pegolo y sus Camisas Negras toman posiciones en Menton mientras el Capitán Dominioni se sitúa en una arboleda entre Souvion y Pierre Pointué, desde donde podrá prestar apoyo donde más se lo necesite.

Los hombres del Capitán Lambert se lanzan al asalto sobre las posiciones del enemigo en Menton y consiguen expulsar a los italianos, sufriendo bajas ambos contendientes.
El Capitán Caccia intenta un contraataque sobre la posición de Lambert, pero es rechazado por las tropas de montaña francesas.
Mientras tanto, el Capitán Roux se prepara para otro posible asalto sobre su posición.

La artillería de Castillon castiga a los hombres de Caccia que habían sido rechazados durante el asalto al pueblo, causando la destrucción de toda una sección.
El resto de la formación huye en dirección a sus líneas.

El Capitán Lombardi y sus soldados se mueven fuera de la vista de las unidades francesas de Castillon y se sitúan en una posición propicia para intentar debilitar a las defensas francesas.

Finalmente Velicogna y sus hombres toman la posición fortificada de Souvion, acabando con los defensores galos sin recibir ninguna otra baja.

Mientras el resto de unidades francesas están a la expectativa en sus posiciones fortificadas, el resto del I Batallón italiano se dirige a Castillon.

El capitán Spinetti sigue siendo incapaz de recuperar a sus hombres para la acción. El sargento Borroni sigue rodeando la posición francesa de Pierre Pointué por el bosque mientras Petrassi y sus hombres abren fuego sobre la posición del Capitán Roux, causando una baja a los franceses.

El Capitán Lambert y sus hombres siguen presionando sobre los Camisas Negras con intención de expulsarlos de Menton. Ambos contendientes quedan enzarzados en combate, sufriendo algunas bajas los italianos.

Por su parte, el Capitán Lombardi intenta asaltar una de las posiciones defensivas exteriores de Castillon. Los italianos son rechazados sufriendo diversas bajas, que causan la huida de lo que queda de la formación en dirección a sus líneas.

Los hombres del Capitán Petrassi abren fuego de nuevo sobre la posición del Capitán Roux, aunque sin suerte esta vez. Los franceses aprovechan para devolver los disparos, que sí causan una baja a los italianos.
Italianos a los que se les quiebra la moral y huyen también hacia sus líneas.

Mientras que alguna de las unidades transalpinas pueden ser recuperadas para el combate, otras no tienen la capacidad suficiente para ello.
Las compañías del I Batallón se acercan a las zonas próximas a Castillon para intentar hacerse con la posición durante el transcurso de las próximas horas. Mientras tanto, el Sargento Borroni sigue acercándose desde el sur a Pierre Pointué.

El Capitán Lambert y sus hombres acaban con el Capitán Pegolo y los soldados que lo acompañaban. El resto de la formación italiana huye de la zona del combate.

El Capitán Brigliadori y el Capitán Dominioni se coordinan de forma que las compañías A y B del I Batallón puedan lanzar un asalto combinado sobre las defensas de Castillon.
Mientras los hombres de Brigliadori quedan trabados en combate, lo que queda de la compañía de Dominioni se retira huyendo hacia sus líneas.

La artillería de Castillon bombardea la posición del Capitán Lombardi y sus Camisas Negras causando una nueva baja y la desintegración de la unidad como fuerza de combate operativa.

El Capitán Velicogna y sus hombres se acercan a Castillon para intentar alcanzar la posición fortificada por la retaguardia.
Los franceses que guardan la posición desplazan a una sección de infantería dentro de la fortificación.

Mientras que las formaciones italianas que habían huido no consiguen recuperar la cohesión, el Sargento Borroni trata de sobrepasar las posiciones defensivas de Pierre Pointué. Los italianos son batidos durante su desplazamiento, aunque no sufren daños.

La situación es compleja para los italianos, que solo han tomado una de las posiciones fortificadas francesas y que tienen a varias formaciones en desbandada y sin capacidad operativa por el momento.

El Capitán Brigliadori continúa con el asalto al perímetro exterior de Castillon, eliminando completamente las defensas de la posición francesa.
El Capitán Landry ordena al resto de sus hombres abrir fuego sobre los italianos que acaban de ganar el asalto, aunque sin efecto.

El Capitán Dominioni no consigue recuperar la moral de los hombres de la compañía A/I, momento que aprovecha el Capitán Lambert para mandar que una de sus secciones se acerque a la posición de los italianos e intentar que se rindan ante el asalto enemigo. A su vez, pone en reacción al resto de la compañía.
Los franceses, aunque en inferioridad numérica, tienen el “élan” necesario para asaltar al enemigo, que se rinde sin presentar batalla tal como pretendía el Capitán Lambert.

El Sargento Borroni se acerca lentamente hacia la retaguardia de Pierre Pointué. Mientras, la artillería de Castillon bombardea la posición del Capitán Brigliadori, causando una baja que hace que la moral de la formación se desmorone por completo.
Los hombres se desbandan huyendo en todas direcciones, y la compañía B/I queda desintegrada como unidad operativa también.

La única formación de combate que queda del I Batallón es la del Capitán Velicogna. Esta se dirige hacia la posición que ocupa la infantería de montaña francesa; un asalto exitoso podría quebrar la moral de la formación gala y hacerla huir del campo de batalla, lo que facilitaría algo las opciones de los italianos para intentar conseguir sus objetivos.
Ambos contendientes sufren bajas y quedan trabados en combate.

El Capitán Roux y sus hombres se sitúan en modo de reacción en el interior de sus posiciones defensivas en Pierre Pointué, esperando a las maniobras de las tropas italianas circundantes.

El resto de las formaciones italianas del campo de batalla intentan reagruparse y recuperar la moral para volver al combate, cosa que solo consiguen algunos de sus oficiales y la compañía A de los Camisas Negras.

Los italianos tienen un estado de moral muy precario, que en cualquier momento podría acabar con una desbandada general en el campo de batalla. Intentar tomar las posiciones fortificadas francesas supondrá un esfuerzo titánico.

El Capitán Velicogna sigue con su asalto, acabando con la sección de infantería de montaña francesa. El Capitán Lambert y sus hombres disparan sobre los italianos, provocándoles una nueva baja y un quebranto en la moral que hace que huyan hacia sus líneas.

Mientras el resto de unidades francesas se mantienen a la expectativa, los italianos consiguen recuperar la moral de alguna de sus secciones de infantería.
El Capitán Caccia, con lo que queda de su compañía, se dirige de nuevo hacia Castillon.

El Capitán Velicogna consigue recuperar a sus hombres y el Capitán Lambert ordena a los suyos lanzarse al asalto sobre la posición de la compañía B de los Camisas Negras, ahora al mando del Sargento Marchetti.
Ante el asalto francés apenas sobreviven el propio Sargento Marchetti y algunos de sus hombres, que huyen hacia sus líneas.

El Capitán Caccia se sitúa en la retaguardia de la fortificación de Castillon y el Capitán Petrassi se desplaza en dirección a Pierre Pointué con los hombres que tiene disponibles, dejando atrás a una sección de tropas que no ha recuperado la moral.

Los franceses, situados en sus posiciones defensivas, siguen esperando a los posibles asaltos de los enemigos.

El Capitán Velicogna se lanza con sus hombres sobre la posición de las tropas de montaña francesas con la intención de impedir que interfieran en los intentos de asalto del resto de unidades sobre las fortificaciones francesas.
El propio Velicogna perece en el asalto, así como una sección de soldados que lo acompañaban. Los franceses por su parte, solo reciben alguna baja.

El Capitán Caccia intenta el asalto sobre Castillon, pero solo puede iniciarlo con una parte de sus hombres. El resultado es fatal para los italianos, que pierden a otro oficial en combate, huyendo hacia sus líneas la sección que queda indemne.

Los hombres de las compañías E/II y F/II deciden no asaltar Pierre Pointué y exponerse a la aniquilación total frente a las defensas francesas, y empiezan a marchar hacia sus líneas…

El escenario termina en el turno 10 con una derrota estrepitosa de los italianos, que solo han conseguido tomar una de las tres posiciones fortificadas francesas y con la mayor parte de sus unidades desintegradas o desmoralizadas.

Conclusiones

Escenario puro de infantería que puede ser una buena opción para practicar todas las mecánicas referentes al movimiento, fuego directo y asaltos, sin entrar en las complicaciones añadidas de los vehículos. Pero todo hay que decirlo, no es un escenario nada sencillo para el jugador que ejerce de italiano.

Al principio puede parecer que los 10 turnos del escenario se van a hacer cortos para conquistar todos los objetivos, pero en realidad hay tiempo más que suficiente para hacer una aproximación pausada y concentrando fuerzas sobre cada objetivo, intentando tomarlos uno por uno.
Esta sensación de prisa es la que ha conducido a unos intentos de asalto sin tener a todas las unidades totalmente posicionadas y en disposición de asediar los objetivos con más de una compañía a la vez.
Creo que esta podría ser una buena táctica (la concentración), ya que la moral de los italianos se resiente mucho cuando empiezan a tener bajas, y en el primer asalto que realizan sufren bastantes penalizaciones debido a la calidad de las tropas, las posiciones fortificadas elevadas y el fuego defensivo francés. Y así se podría intentar desgastar a los franceses y minimizar algo las pérdidas.

Respecto a los franceses, con una compañía de infantería dedicada a proteger el perímetro de cada fortificación, la unidad de montaña puede dedicarse a golpear a los italianos mientras intentan tomar sus objetivos, con el añadido de que ésta es una unidad veterana y tendrá bonificación en el combate contra sus enemigos.

Como comentaba, durante el transcurso del escenario se ha dado una buena dosis de descoordinación en el bando italiano, unida a un descenso rápido de la moral que ha dejado a algunas unidades inoperantes durante un buen número de turnos, lo que ha hecho prácticamente imposible la conquista de los tres objetivos.

En fin, un escenario difícil para el jugador italiano, aunque no por ello menos interesante, ya que debe enfrentarse al desafío de intentar encontrar la mejor táctica para la consecución de sus objetivos lidiando con una cuantas dificultades por el camino.

Gold Beach [Atlantic Wall: D-Day to Falaise]

6 de Junio de 1944, la 50 División de Infantería (Northumbrian) del Ejército Británico ha recibido la misión de desembarcar en la Playa Gold como parte de la Operación Overlord. Para esta misión cuenta con el apoyo de la 8ª Brigada Acorazada, la 56 Brigada de Infantería y elementos de la 79 División Blindada, así como de diversas formaciónes de artillería e ingenieros.

En la siguiente imagen podemos ver la disposición de las tropas británicas en las distintas oleadas de desembarco en función de a que sector de la playa han sido asignadas.

Y en esta imagen vemos las defensas alemanas que están distribuidas a lo largo de la playa. Podemos apreciar la existencia de cinco posiciones fortificadas (WN) y el acantonamiento de diversas unidades de infantería.

Con la marea subiendo empieza el desembarco de la primera oleada de hombres y vehículos. Los tanques DD del 4/7 Royal Dragoon Guards utilizan su capacidad amfibia para acercarse a la playa; el resto de los carros de la 8ª Brigada, el Nottinghamshire Yeomanry, se decide que desembarquen desde las lanchas de transporte.

Los blindados británicos sufren algunas pérdidas por el camino y las corrientes provocan desplazamientos de vehículos, que en su mayoría acaban concentrándose en el sector King Green.

Los obstáculos defensivos de las playas no han provocado bajas, aunque si una cierta desorganización de las unidades de desembarco.
La corriente ha provocado derivas en muchas unidades, aunque no se ha producido congestión en ninguno de los sectores.

Las unidades se empiezan a mover hacia las posiciones defensivas alemanas y los vehículos AVRE empiezan a abrir pasos a través del muro de la playa en los sectores Jig White, Jig Red y King White. Los equipos de ingenieros empiezan a despejar los obstáculos de la playa.

La marea media hace que las unidades se amontonen en la zona de salida de la playa y no puedan reorganizarse.

La marea está alta cuando la segunda oleada de tropas inicia el desembarco. De nuevo los obstáculos de la playa provocan alguna baja y cierto nivel de desorganización sobre las unidades que se acercan a la playa.

El fuego de las defensas alemanas es muy duro y deja fijadas al terreno y con bajas a un buen número de unidades británicas, que tendrán que esperar para salir de la playa.
Los británicos disponen de dos misiones de fuego naval que concentran sobre la posición del WN35, en la zona central de la playa; la posición fortificada alemana sufre diversos daños.
La artillería autopropulsada del 86 Regimiento East Anglian abre fuego desde la playa sobre el WN33, que no recibe daños.

Las unidades que son capaces salen de la playa mientras los “funnies” abren brechas en Jig Green y King Green. Casi todo el muro de la playa tiene ya puntos de salida hacia el exterior.

Los carros británicos consiguen acabar con el WN35, aunque sufren alguna baja.
Los equipos de demolición siguen limpiando los obstáculos de las playas, despejando de forma definitiva Jig Red y Jig White.
El desarrollo de la acción parece indicar que antes de finalizar la mañana veremos el asalto definitivo a las posiciones enemigas.

La marea empieza a bajar de nuevo y tenemos a la tercera oleada de tropas que llega a la playa. Los pocos obstáculos defensivos que quedan todavía, producen cierta desorganización entre algunas unidades británicas al llegar a la playa.
El fuego alemán ha disminuido en intensidad, pero sigue desorganizando y fijando al terreno a algunas unidades británicas.

A última hora de la mañana el apoyo naval disponible aumenta considerablemente, con un total de cinco misiones. Estas se van a concentrar sobre los WN que todavía quedan operativos en la línea de defensa costera.
El WN36 queda destruido y el WN37 sufre graves daños, lo que deja la zona central y oeste de la playa franca para la salida de las unidades hacia el interior del territorio francés.

Los tanques AVRE despejan el paso en la última zona del muro de la playa que todavía estaba intacta, King Red, permitiendo al resto de unidades del sector avanzar para asaltar la posición enemiga del WN33.
La salida de las tropas británicas se está produciendo a lo largo de toda la playa.

El WN33 y el WN37 han sido destruidos durante los asaltos de las tropas británicas. Los alemanes solamente mantienen el WN35a y alguna compañía de infantería en la playa.

Los ingenieros han dejado limpia de obstáculos casi toda la playa mientras las unidades transitan hacia la salida de la misma.

Por la tarde y con la marea baja, el resto de unidades de la 50 División y la 8ª Brigada Acorazada junto con algunas tropas de la primera oleada que la deriva de la corriente había desplazado lejos del punto de desembarco, ponen pie sobre la playa.
Ya sin obstáculos que puedan interferir, desembarcan sin problemas.

Los pocos defensores alemanes que quedan en la playa no consiguen provocar daños sobre las unidades aliadas.
Por el contrario, la artillería naval británica destruye la última posición fortificada enemiga y a tropas de infantería que guardaban la salida de la playa.

Dos compañías de infantería alemanas logran huir de la zona de la playa e intentarán reunirse con sus unidades superiores ya en el interior.
El resto de los defensores son capturados por los británicos, dando por finalizada la limpieza de la playa a media tarde.

Con muy pocas bajas entre las tropas británicas, estas se empezarán a reagrupar para avanzar hacia el interior y contactar con los americanos en Omaha y hacia su flanco izquierdo con las unidades de Juno.