Fighting Formations: Grossdeutschland Division’s Battle for Kharkov [GMT Games]

En este vídeo podemos ver los componentes de esta expansión para el único título de la serie publicado hasta el momento.

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Cactus Air Force: Air War Over the Solomons [Decision Games]

Agosto de 1942
Nos encontramos en plena Campaña de Guadalcanal; Henderson Field no está operativo al 100% y el grueso del contingente aéreo estadounidense está desplegado en Australia y Nuevas Hébridas.
Los japoneses mantienen a su fuerza aérea en Rabaul y Gasmata, con puestos avanzados en Bouganville (Buka), las Shortlands y Nueva Georgia (Munda).

Diversos grupos aéreos se dirigen hacia sus respectivos objetivos, siendo los norteamericanos los primeros en obtener resultados con una misión de B-26 que bombardea a las tropas japonesas en Munda.

Los japoneses consiguen interceptar a los bombarderos estadounidenses, destruyendo a la formación en su camino de regreso a la base. Otra formación de B-17 es obligada a abortar su misión de ataque sobre las Shortlands debido a un intenso fuego antiaéreo.
Pero son los americanos los que golpean de nuevo, esta vez sobre el Tokyo Express, con una fuerza mixta de bombardeo.

Finalmente los bombarderos japoneses alcanzan sus objetivos, protegidos por un contingente de cazas que deja inoperativa a la fuerza defensiva de Henderson Field y diezma el grupode bombardeo que actuó sobre el Tokyo Express.
La zona de desembarco de Beach Red, el Iron Bottom Sound y las rutas de convoyes hacia Australia son los premios que obtienen los japoneses en su incursión.

Agosto termina con una amplia ventaja estratégica para los japoneses, que además han destruido más formaciones americanas de las que han quedado inoperativas en su lado.

Septiembre de 1942
Henderson Field aumenta su capacidad de albergar escuadrones, oportunidad que aprovechan los americanos para basar más aviones de caza que puedan proteger la zona.

Los estadounidenses reciben además refuerzos por parte de la aviación de la Marina, consiguiendo también reincorporar al servicio un grupo de B-26.
Los japoneses por su parte consiguen recuperar a una escuadrilla de “Zeros”

Está en marcha la Batalla de Santa Cruz, donde los dos contendientes tratarán de implicar unidades aéreas para intentar inclinarla a su favor.

Los norteamericanos consiguen su objetivo en las Islas de Santa Cruz mientras los japoneses todavía se dirigen hacia la zona de la batalla.
Una fuerza de bombardeo que se dirige a la base de la Flota del Sureste está a punto de ser interceptada por los defensores nipones.

La fuerza de bombardeo americana es destruida, aunque a costa de fuertes bajas para el japonés.
Los nipones llegan finalmente a Santa Cruz y hacen blanco también sobre los buques estadounidenses, pero esta misión les ha costado bastantes pérdidas en hombres y aparatos.

Los americanos bombardean a las tropas japonesas que se concentran en Cabo Esperanza, en la isla de Guadalcanal, perjudicando los planes de los nipones de recuperar la isla.

Octubre de 1942
Henderson Field ya está casi a plena capacidad y puede albergar a cuatro grupos aéreos.
Este va a ser un mes intenso en cuanto a esfuerzos logísticos. Los japoneses reciben los refuerzos de la 6ª División Aérea, recuperan a dos grupos aéreos que habían quedado destruidos y realizan un bombardeo nocturno con buques pesados sobre Henderson Field; el resultado es la pérdida de dos grupos de bombardeo que estaban en la base.

Los norteamericanos por su parte reciben aparatos de la 13ª Fuerza Aérea y recuperan a dos grupos aéreos destruidos con anterioridad.
En las Islas Salomón Orientales se inicia una nueva batalla naval.

Los estadounidenses consiguen su objetivo en primer lugar sobre la zona de combate de las Salomón, pero toda la fuerza aérea japonesa del sector se dirige también hacia este punto.
Los japoneses también consiguen su objetivo y van a intentar acabar con los aviones estacionados en Henderson Field para dar el golpe de gracia a los americanos.

Otra fuerza de bombardeo americana se intenta abrir paso entre la CAP enemiga para atacar a la flota japonesa estacionada cerca de Rabaul.
Aunque sufriendo algunas bajas, los bombarderos pesados estadounidenses consiguen alcanzar su objetivo.

El camino de vuelta a la base es muy largo, siendo hostigados por los cazas japoneses se sufren bajas, y algunos de los aviones caen al mar ante la falta de combustible para poder aterrizar en sus bases de Australia.

Noviembre de 1942
Los japoneses reciben refuerzos y reemplazos para poder tener disponibles a todas las unidades del sector. Los americanos recuperan algunas de sus unidades, pero no van a ser suficientes para garantizar la superioridad aérea.

Una nueva batalla naval se libra en Guadalcanal. Los contendientes intentaran de nuevo dañar a las flotas enemigas que participan en el encuentro.

Bombarderos japoneses llegan a Guadalcanal y atacan sus objetivos, del mismo modo que logran hacer los norteamericanos.
Los cazas de ambos bandos intentarán dar buena cuenta de los aviones enemigos.

Los combates han sido muy duros, con serios daños en ambos bandos.

Diciembre de 1942
Ambas fuerzas aéreas se recomponen durante este último mes de 1942, y se limitan a volar misiones de patrulla por sus respectivas zonas de influencia.

Los dos bandos han obtenido el máximo de puntos posibles gracias al bombardeo de sus objetivos (24), así que la partida se ha decidido con los puntos obtenidos por el número de unidades dañadas con las que se ha terminado la partida.

Los americanos han terminado con 8 unidades en esta situación, que otorgan al japonés esta misma cantidad de puntos. Las 3 unidades japonesas que han terminado la partida dañadas han supuesto 6 puntos para el estadounidense, por lo que el escenario ha terminado con una Victoria Operacional Japonesa gracias a estos dos puntos de diferencia.

Haberse arriesgado a atacar Henderson Field en Diciembre podría haber supuesto perder este margen de puntos si las cosas hubieran ido mal para el japonés, y que el escenario terminara con una victoria operacional aliada. Destruir las unidades americanas que estaban en la zona de combate no hubiera sido suficiente para obtener una victoria estratégica para Japón, de ahí el conservadurismo en este último turno de la partida.

Cactus Air Force: Air War Over the Solomons es un minijuego publicado por Decison Games que se enmarca en una serie dedicada a combates aéreos y que con 40 fichas y cuatro páginas de reglas comunes y apenas otra más de reglas específicas nos puede ofrecer un buen rato de entretenimiento por un módico precio, aunque por su reducido tamaño las mecánicas son muy sencillitas y está todo bastante abstraido. Pero como digo, para pasar un rato cumple de sobras su cometido.
Todo el conjunto viene en una bolsa de autocierre y contiene, además de lo ya mencionado, 18 cartas y un mapa de pequeño tamaño donde jugaremos el escenario.

Contenido del juego

Fichas

Cartas norteamericanas

Cartas japonesas

Mapa de juego

Operación MI [Kido Butai: Japan’s Carriers at Midway]

4 de Junio de 1942, 04:30 horas.

El Akagi, el Kaga, el Soryu i el Hiryu se dirigen a una zona próxima al Atolón de Midway. Su misión es destruir las instalaciones de la mencionada base norteamericana y a su vez, hundir a los portaaviones enemigos que puedan encontrar durante la operación.

Los portaaviones japoneses han configurado sus escuadrones de la siguiente manera:
Akagi: 2 formaciones euipadas con bombas y una con torpedos.
Kaga: 2 formaciones euipadas con bombas y una con torpedos.
Soryu: 1 formación equipada con bombas y una con torpedos.
Hiryu: 2 formaciones euipadas con bombas.

2 formaciones de cazas escoltarán a la primera oleada de bombarderos sobre Midway, una formación quedará protegiendo la flota como CAP y otra quedará en la cubierta de los portaaviones lista para despegar si es necesario acompañar a los torpederos en el caso que se descubran a los portaaviones enemigos.

Los japonenses ponen en vuelo sus escuadrones, tanto los de la formación de ataque, CAP y mandan aviones de reconocimiento para buscar a los portaaviones estadounidenses.

Los aviones de reconocimiento no reportan ningún contacto, y parece que tampoco los americanos se han percatado de la presencia de nuestra flota.

A las 05:30 todas las formaciones de combate se aproximan al área de Midway.

Los observadores de cubierta han visto lo que podría ser un hidroavión de reconocimiento americano. Se ha informado a los aparatos de la CAP, pero no han podido localizar a los intrusos. La posición de la flota podría estar comprometida.
En cambio, nuestros aparatos de reconocimiento siguen sin localizar a la flota enemiga.

Son las 06:30 y nuestra fuerza principal se lanzará sobre las instalaciones americanas. En este mismo instante, por precaución se decide lanzar al escuadrón de cazas que estaba preparado en la cubierta del Hiryu para que realice tareas de protección de la flota.

Parece que hemos cogido por sorpresa a los americanos, ya que no han aparecido cazas para defender el ataque a Midway. El fuego antiaéreo de la base tampoco tiene efecto sobre nuestros bombarderos.
La misión consigue dañar la base y destruir un escuadrón de bombarderos que estaban basados en tierra.

Todas las formaciones se dirigen sanas y salvas de vuelta a la flota.

De repente en el horizonte aparecen un escuadrón de torpederos americanos con escolta de cazas. Todos los aviones que estaban protegiendo la flota se enfrentan a la amenaza.

Los cazas norteamericanos son destruidos y los torpederos obligados a huir. La flota ha quedado a salvo esta vez.

A las 07:30 empiezan las maniobras de recuperación de las formaciones que habían realizado el bombardeo sobre Midway así como de los aviones que habían salido en misión CAP a las 04:30.
Estas operaciones son muy delicadas, y actualmente solo ha quedado un escuadrón de cazas para proteger una posible incursión del enemigo, y que además ha quedado a baja altura tras lidiar con los torpederos enemigos.

Seguimos sin recibir señales de los aviones de reconocimiento, cuando de nuevo, un solitario escuadrón de torpederos aparece sobre la flota. Los aviones en CAP pueden interceptarlo, afortunadamente, y hacerlo huir.

Son las 08:30 de la mañana y a bordo de los cuatro portaaviones hay una actividad frenética. Se ha recuperado al último escuadrón que realizaba tareas de protección, mientras se reabastece a todas las demás formaciones y se suben a cubierta para preparar de nuevo su lanzamiento.
Se han recibido ya dos ataques por parte de las fuerzas estadounidenses, aunque de baja intensidad. El mando de la flota decide equipar a más formaciones con torpedos, ya que se espera detectar en breve a los barcos enemigos.
De todos modos, se lanzarán tres escuadrones equipados con bombas y una escolta ligera para terminar el trabajo en el atolón de Midway.

Afortunadamente, no aparece ningún avión estadounidense en el horizonte.

A las 09:30 y con todo preparado ya, se lanzan los 3 escuadrones de bombarderos y el de escolta que se van a dirigir hacia Midway. También se hace despegar a otros dos escuadrones de cazas en misión CAP. El escuadrón a bordo del Hiryu queda en reserva.

El mando de la flota se empieza a desesperar ante la incapacidad de encontrar a los portaaviones norteamericanos.
Y sin más novedades, los bombarderos llegan a la zona de Midway.

No hay señales de la flota americana ni de sus aparatos, y a las 11:30 empieza el bombardeo sobre Midway.
No hay aviones defendiendo las instalaciones, y el fuego antiaéreo es inefectivo. El acierto en el bombardeo tampoco es excesivo, y la misión termina si causar ningún daño de consideración.

Los bombarderos regresan a sus portaaviones mientras dos escuadrones de bombarderos en picado norteamericanos fuertemente escoltados se acercan a la flota.

La CAP consigue derribar a un escuadrón de cazas de escolta, pero los bombarderos llegan sobre su objetivo evitando también las defensas antiaéreas.
El Kaga maniobra desesperadamente para evitar los impactos de la bombas mientras que el Akagi no tiene tanta suerte y sufre impactos que le causan severos daños. Dos escuadrones completos de torpederos que estaban en cubierta son destruidos.
Los equipos de control de daños deberán trabajar lo más rápidamente posible para despejar la cubierta de los restos de los aviones destruidos, ya que hay que intentar recuperar a los bombarderos y cazas que están llegando y a los que apenas les queda combustible.

A las 12:30 se decide lanzar a la escuadrilla de cazas del Hiryu para que proteja a la flota mientras se recuperan a todos los aviones que han llegado.
Todavía no hay noticias de los portaaviones americanos y se decide lanzar algún avión de reconocimiento más para intentar localizarlos.

De repente el cielo se puebla de aviones enemigos. Seis formaciones de bombarderos en picado se lanzan sobre la flota japonesa; aunque no llevan escolta de cazas, la defensa que se les opone es muy pequeña, y aunque una de las escuadrillas de bombarderos es derribada, el resto supera la defensa y ataca a los buques nipones.

Esta vez es el Soryu el que sufre los peores daños, con la pérdida de dos escuadrones de bombarderos, así como severos daños en las cubiertas del buque.

A las 13:30 se disponen los aviones que todavía están operativos para las salidas que tendrán lugar en las siguientes horas. Ante la imposibilidad de atacar a los portaaviones enemigos se decide volver a intentar el bombardeo de la base de Midway. De nuevo se preparan 3 escuadrillas de bombarderos y una de cazas de escolta.
El resto de aviones equipará torpedos, quedando dos grupos de cazas, de los cuales uno saldrá en tareas de CAP.

De nuevo aparecen dos escuadrillas de bombarderos en picado norteamericanos.

Esta vez ni la CAP ni la defensa antiaérea consiguen derribar a ninguno de los enemigos, que se lanzan sobre el Akagi y el Kaga. El Kaga es el buque que resulta dañado en este ataque, perdiendo a dos grupos de cazas que estaban en cubierta listos para despegar.

La capacidad defensiva de la flota se ha visto severamente mermada, y a las 14:30 se opta por enviar a los bombarderos sin escolta para atacar Midway. Si la suerte está con ellos, posiblemente no encontrarán defensas de importancia.

Los bombarderos japonenses llegan sin incidencias a Midway y la flota intenta recuperar sus buques de los daños ocasionados por el enemigo, que en esta ocasión no aparece. La flota enemiga debe estar reacondicionando a sus aparatos para intentar dar el golpe de gracia a la flota japonesa…

A las 16:30 se produce el ataque sobre Midway, al que no responden cazas enemigos. Una de las formaciones japonesas debe retirarse ante el fuego antiaéreo de la base, y las otras dos tampoco consiguen causar daños críticos en las instalaciones. Se ha perdido una nueva oportunidad de terminar con la base norteamericana.

Sigue sin haber noticias de los buques estadounidenses, que parece que tampoco han lanzado más misiones contra la flota nipona.

A las 17:30 se recuperan los bombarderos que vienen de Midway, y se prepara a un escuadrón de cazas para que despegue en cuanto las cubiertas estén disponibles. No hay mayor actividad enemiga durante este tiempo.

Son las 18:30 y toda la actividad de la flota japonesa se centra en las reparaciones y la protección de los buques. Ya no hay suficientes horas de luz para poder mandar una nueva misión de bombardeo sobre Midway, y en el caso que se localizara a la flota enemiga tampoco se podría realizar ningún ataque con garantías.
Dos escuadrones de cazas protegen la flota ante ,de momento, ninguna presencia enemiga.

El Akagi recupera a sus cazas, faltos ya de combustible, mientras la flota japonesa empieza a virar rumbo a puerto. Pero cuando parecía que toda la acción del día había terminado, tres escuadrones de torpederos norteamericanos escoltados por un grupo de cazas realizarán una nueva incursión sobre los buques japoneses.

La escolta norteamericana se enzarza en un combate con la CAP japonesa, lo que permite a los torpederos llegar a sus objetivos. Evitando el fuego antiaéreo nipón, sueltan sus torpedos, hiriendo de muerte al Akagi y el Kaga, que se hunden junto a la dotación de aviones que transportaban.
Justo antes de que anochezca, el Hiryu, único buque intacto de la flota, recupera a sus cazas.

La misión de la flota japonesa ha sido un fracaso, y ha terminado con dos portaaviones hundidos, uno de dañado, la flota enemiga sin localizar y con la base de Midway todavía operativa.
Vamos a ver como ha quedado el resultado en cuanto a puntos de victoria.

Los japoneses ganan 1 punto por escuadrones enemigos destruidos. Los americanos ganan 3 puntos por escuadrones enemigos destruidos, un punto por el portaaviones enemigo dañado y 6 puntos por el hundimiento del Akagi y el Kaga.
Con una diferencia de 7 puntos de victoria a favor de los norteamericanos, el escenario termina con una derrota mayor del bando japonés.

Ha sido una partida divertida, con un susto mayúsculo cuando han aparecido los bombarderos americanos a mitad del escenario, pero que se ha podido salvar, para que en el último turno los torpederos dieran el golpe de gracia a la formación japonesa.
La lástima ha sido que los americanos han detectado muy pronto a mi flota y yo no he conseguido un seis en la fase de detección durante toda la partida, amén de la no finalización del bombardeo sobre Midway.
En cuanto a gestión de los escuadrones y de la CAP, creo que no lo he hecho mal del todo, pero igual se podría mejorar el timing…hay que tener en cuenta que en un turno solo se permite o lanzar o recuperar aviones, y si te despistas puedes acabar con alguna escuadrilla en el agua por falta de combustible.

Lo dicho, juego entretenido para hacer algunas partiditas de tanto en tanto, y que con la extración de las fichas americanas de sendas tazas le da una buena dosis de suspense.

Kido Butai: Japan’s Carriers at Midway [Dr. Richter Konfliktsimulationen]

Kido Butai: Japan’s Carriers at Midway es un pequeño juego en solitario publlicado por Dr. Richter Konfliktsimulationen que nos presenta la oportunidad de jugar la batalla mencionada en el título dirigiendo a la flota japonesa.

Como vemos el juego se presenta en una bolsa de autocierre donde se guardan los compnentes del mismo, que son un manual de 8 páginas (a doble columna y con letra bastante grande), el mapa de juego (de tamaño 8″x12″) y una plancha de 55 fichas con las unidades y fichas administrativas necesarias para el juego.

El mapa de juego está hecho de cartulina de buena calidad y nos muestra una imagen de satélite del atolón de Midway y la zona de océano que lo rodea. En el mapa está impresa la tabla de turnos, diversas casillas donde colocar fichas y marcadores y una rosa de los vientos, además del título del juego y los datos del editor.

En esta primera imagen podemos ver una parte de las fichas, troqueladas individualmente y con las esquinas redondeadas; comentar que son bastante gruesas y se destroquelan con facilidad.
Aquí podemos ver a los portaaviones japoneses y la fuerza aérea embarcada que los acompaña junto con otras fichas que utilizaremos durante las partes del juego que corresponden al bando norteamericano, que es el contrincante del jugador.

Aquí podemos ver el resto de las fichas que corresponden al bando norteamericano, con sus portaaviones y unidades aéreas disponibles. Para mi gusto el color de las fichas es demasiado oscuro y la combinación de colores de las letras y los dibujos no ayudan mucho a que se distingan de forma clara.

En cuanto al reglamento de juego, cada turno se divide en tres fases:

  • Fase japonesa
  • Fase de reconocimiento mútuo
  • Fase americana

El jugador japonés en su fase puede realizar diversas acciones con la aviación de que dispone, tales como lanzar aviones, recuperarlos en los portaaviones, moverlos a la zona de ataque o atacar a sus objetivos.
En la fase de reconocimiento mútuo se lanzan dados para ver si alguno de los bandos detecta a las flotas de portaaviones rivales, momento a partir del cual ya podrán ser atacadas.
En la fase americana se lanzan los ataques sobre la flota japonesa, siempre que esta haya sido detectada.
Hasta aquí todo claro. Las mecánicas de combates aéreos y ataques a las flotas tampoco tienen especial dificultad, enfrentando escoltas y CAP, fuego antiaéreo y bombardeo/torpedeo con resultados en función de unas tiradas de dados donde en general se obtienen impactos a cincos o a seises.

La gracia que tiene el sistema es que las unidades americanas que enfrentaremos o que nos atacarán son desconocidas hasta el momento en que sacamos fichas de unas tazas. Esto plantea dilemas al jugador japonés tales como cuantos cazas dejo como CAP para proteger a la flota, o cuantos escuadrones equipan bombas y cuantos torpedos, lanzo ahora los aviones o espero a recuperar los que vuelven de una misión, ataco Midway o a los portaaviones enemigos, o a los dos… y me pueden pillar con los pantalones bajados si mi flota ha sido detectada y la fuerza de ataque que viene es lo suficientemente potente…

A mi entender esto permite un buen nivel de rejugabilidad para hacer unas partiditas de tanto en tanto en una cantidad de tiempo nada larga.
Juego pequeño, ligero, pero que promete buenas dosis de entretenimiento, e incluso frustración hasta conseguir ganarlo.
Veremos si se confirman estas impresiones tras algunas partidas.