Overlord Begins

“Afueras de Benouville, Francia, 6 de Junio de 1944

Tras meses de entrenamiento, la compañía D del Regimiento de Infantería Ligera Oxfordshire & Buckinghamshire (conocido familiarmente como los “Ox and Bucks”) bajo las órdenes del Mayor John Howard, despegó en sus planeadores a última hora del 5 de Junio en dirección a la costa francesa. Su misión: asaltar y mantener el Puente del Canal de Caen hasta que fueran relevados.

La Operación Overlord, la Invasión Aliada de la Europa Occidental había empezado.”

 El puente que tienen que tomar las tropas británicas está bien protegido en ambos extremos con tropas alemanas atrincheradas y algunas patrullas vigilando los alrededores.

Turno 1

Lamentablemente para los británicos, los planeadores no tienen muy buenos aterrizajes, y aunque no hay bajas que lamentar, las tropas quedan bastante desorganizadas.

Turno 2

Los hombres del planeador que ha aterrizado en la orilla este del río no consiguen reorganizarse y no pueden empezar a avanzar sobre el puente. El resto de las tropas británicas si que comienzan su aproximación al objetivo, iniciándose los primeros intercambios de disparos con los alemanes, que alertados de la presencia de los enemigos se empiezan a retirar hacia el puente.

Turno 3

Finalmente la sección al mando del Capitán McCloud consigue reorganizarse y toma posiciones para asaltar un búnquer que protege el acceso al puente en la orilla este, y que emplaza a una ametralladora pesada MG-42.

En el extremo opuesto, una escuadra al mando del sargento Livingston entabla combate cuerpo a cuerpo con un grupo de alemanes que guardan el acceso oeste del puente.

Más al noroeste, Lord Holmes y su sección apenas han conseguido separarse de los restos de su planeador, ante la amenaza de un grupo de enemigos ocultos entre unos árboles y que los tienen fijados con sus disparos.

Turno 4

En el búnquer del extremo este del puente los británicos sufren sus primeras bajas mientras intentan tomar la posición; los defensores resisten con fuerza y no les permiten alcanzar el éxito.

El sargento Livingston y sus hombres si que consiguen eliminar a los enemigos a los que se enfrentaban y ya tienen más cerca la posibilidad de controlar el acceso a la entrada oeste del puente, aunque en una pequeña edificación cercana, una escuadra al mando del sargento Baumann se ha hecho fuerte y espera para batir a cualquier enemigo que se acerque.

Por su parte, Lord Holmes y sus hombre no consiguen realizar ningún progreso significativo y sufren también sus primeras bajas, estando todavía a merced del fuego recibido de los alemanes posicionados en el bosque cercano.

Turno 5

El búnquer es ganado finalmente, a la vez que una escuadra de la sección del Capitán McCloud avanza hasta una caseta de madera unos metros más allá y toma posiciones defensivas; el extremo este del puente está controlado.

Aunque esto no será del todo cierto, ya que un grupo de paracaidistas alemanes ha sido atraído por el fragor del los combates y asalta la casa de madera recién ocupada por las tropas aerotransportadas británicas.

Volviendo al extremo oeste del puente, Livinsgton y sus hombres ven como el soldado Richard se convierte en todo un héroe al intentar por su cuenta atacar por la retaguardia a los alemanes que mantienen a Lord Holmes y a sus hombres fijados al terreno. Richard es herido por los disparos de los hombres del Sargento Baumann, a lo que sus compañeros responden tomando al asalto la posición de los germanos.

Pero unos minutos antes, Baumann había conseguido contactar con un acuartelamiento cercano para pedir ayuda, de donde llega una sección de infantería con el apoyo de un carro Pz. 35-S.

Turno 6

Lord Holmes recibe disparos del enemigo, aunque sin consecuencias, mientras el soldado Richard, a pesar de sus heridas consigue acabar con los enemigos que ocupaban la posición del bosque.

El carro alemán, que sirve de transporte a varios infantes, se acerca rápidamente hacia el extremo oeste del puente. Cuando se está aproximando, el Sargento Livingston y sus hombres abren fuego sobre el mismo, aunque con poca fortuna y sin infligir pérdidas al enemigo, que consigue desembarcar del blindado y ponerse a cubierto.

La acción es frenética en toda la zona: Son necesarios dos asaltos consecutivos para acabar con un grupo de alemanes que se había instalado en una posición a cubierto en la zona central del puente, con el balance final de una escuadra británica desorganizada.

La posición del Sargento Livingston se empieza a ver comprometida cuando tropas enemigas se posicionan a una distancia muy cercana a cubierto en una arboleda desde donde tienen una clara posición de tiro sobre los ingleses.

Lord Holmes y sus hombres finalmente pueden avanzar hacia el puente, esperando poder brindar el apoyo necesario a sus compañeros que allí combaten.

Apoyo que seguro necesitan los hombres que luchan en el extremo este del puente. Los paracaidistas germanos han tomado la posición de la casa de madera y se han puesto a cubierto para evitar ser vistos por McCloud y sus hombres que están situados en el búnquer, algo más de 50 metros hacia el norte.

Turno 7

Los hombres de Livingston intentan atacar de nuevo al carro enemigo con su PIAT, pero vuelven a errar, a la vez que reciben fuego de varios enemigos situados entre unos árboles cercanos, afortunadamente sin consecuencias para los británicos.

Tras evitar el ataque, el blindado alemán avanza hacia el puente a la vez que abre fuego sobre los hombres que habían quedado al descubierto en su zona central tras los combates anteriores. La puntería de los tripulantes del blindado deja bastante que desear, y los británicos consiguen salvar el pellejo de momento.

La otra escuadra que estaba en medio del puente intenta salir de su posición para asaltar al carro enemigo, pero finalmente no consiguen reunir la moral necesaria y se quedan donde están a la espera de acontecimientos.

Al mismo tiempo que se suceden las acciones anteriores, el soldado Richard, acompañado de algunos hombres más, se lanza hacia los enemigos que habían desembarcado del carro en medio de la carretera y acaban con ellos sin piedad.

El Sargento Beck toma una escuadra y se lanza en pos del edificio que ha quedado vacío en extremo oeste del puente; Lord Holmes y sus hombres los ven y salen a su encuentro a toda velocidad, llegando a la casa prácticamente al mismo tiempo y entablando un combate cuerpo a cuerpo que se decanta finalmente a favor de los británicos.

No nos olvidemos del Capitán McCloud y sus hombres, que ante la imposibilidad de distinguir la ubicación exacta de los paracaidistas alemanes que están escondidos en la casa de madera al otro lado de la carretera y no poder abrir fuego contra ellos, deciden que la única opción que les queda es intentar asaltar la posición enemiga.

Tras lanzar humo para intentar conseguir la máxima protección antes de salir al descubierto, los británicos se lanzan al asalto. Pero son frenados a mitad de camino por el fuego de los germanos y deben ponerse cuerpo a tierra para no sufrir bajas, abortando así su intento de asalto.

Y así llegamos al final del escenario con la victoria para el bando alemán. Para conseguir el triunfo, los británicos debían mantener un perímetro de tres hexágonos alrededor del puente libre de enemigos al final de la partida, pero como se puede ver en la siguiente imagen (que refleja las posiciones tras el último turno) los alemanes tienen parcialmente controlados ambos extremos del mismo, aunque la posición sea algo precaria.

Quizá la clave haya estado en hacer aterrizar a los planeadores algo lejos del puente para intentar que todos los efectivos tomaran tierra a salvo, lo que ha llevado a que perdieran algo de tiempo hasta empezar sus asaltos sobre el objetivo, además de que toda una sección no ha podido salir de su posición durante muchos turnos debido a la oposición de una escuadra enemiga bien situada en una posición complicada de batir. Con estos hombres implicados en el combate desde el principio, a lo mejor se hubiera podido limpiar el perímetro del puente y organizar las posiciones defensivas para repeler a los refuerzos enemigos que venían a retomarlo.

Habrá que arriesgarse más la próxima partida…