Le Manoir [Lock ‘n Load Band of Heroes]

6 de Junio de 1944, 2 millas al suroeste de Neuville.
La compañía Able debe tomar una granja situada en las cercanías de un puente de vital importancia sobre el río Merderet.

Los norteamericanos desconocen la fuerza de los defensores del emplazamiento y se acercan desde tres puntos cardinales al objetivo.

Mientras tanto, los germanos continúan con sus rondas habituales y la vigilancia desde sus posiciones defensivas.

Los primeros avances por parte de los norteamericanos se producen desde el sur. A su vez el sargento Baumann se da cuenta que el emplazamiento de su MG crea un punto ciego en su campo de tiro; se deberá corregir la posición, aunque llevará su tiempo.

Los tres grupos de americanos se acercan a las posiciones del enemigo, que abre fuego desde el interior de la granja.
El teniente Plassmann dirige a los servidores de la MG42 que consiguen dejar fijado a un pelotón del grupo del capitán McCauley mientras intentaban emplazar una ametralladora del calibre .30 entre los árboles.

El teniente Clarkson y sus hombres se acercan por el lado noreste de la granja a través del bocage, evitando el fuego de una MG34 que dispara desde el piso superior del edificio.

El capitán Moore y el sargento Fury se sitúan en la arboleda al sur de la granja, preparándose para abrir fuego y asaltar al enemigo cuando sea posible.

La ametralladora emplazada en el piso superior de la granja abre fuego de nuevo sobre los hombres del teniente Clarkson mientras atravesaban unos campos de cultivo, desorganizándolos.

El sargento McCauley percibe movimiento en el campo de trigo al sur de su posición, pero no es capaz de identificar si realmente hay o no presencia enemiga.

El sargento Fury tampoco es capaz de identificar al sargento Baumann y el emplazamiento de su ametralladora. Así que ordena a un pelotón de sus hombres que se desplace hacia el flanco derecho de la casa, siendo estos objeto del fuego de la ametralladora alemana, que les causa diversas bajas.

Con la posición alemana descubierta, el capitán Moore ordena fuego de mortero sobre ella mientras manda al resto de sus hombres hostigarla con el fuego de sus armas ligeras. Los alemanes están bien protegidos y no sufren bajas.

La falta de coordinación entre los diversos grupos de norteamericanos hace que cesen momentáneamente las acciones ofensivas.

Este momento es aprovechado por el teniente Clarkson para reorganizar a sus hombres, aunque es batido de nuevo desde la granja. Esta vez los paracaidistas consiguen evitar el fuego enemigo.

El sargento McCauley no consigue identificar al enemigo que se esconde en el campo de trigo y manda a un pelotón a investigar. Este recibe fuego por parte del soldado Asier, aunque sin provocarle bajas.

Esta vez el sargento Fury consigue identificar la posición de Baumann entre los árboles y ordena nuevamente fuego de mortero, así como de la ametralladora del .30cal.
Los alemanes son muy duros y aguantan el castigo sin recibir daño.

Al norte del campo de trigo el soldado Hinshaw decide acercarse a la posición del enemigo para intentar asaltarlo en cuanto sea posible. El teniente Plassmann ordena a sus hombres no abrir fuego y quedarse atentos a otros posibles peligros.

Desde la posición de McCauley la unidad con la calibre .30 abre fuego sobre la posición de Asier en el campo de trigo, aunque sin éxito.

El teniente Clarkson y sus hombres avanzan para protegerse tras el denso bocage normando a la vez que abren fuego sobre la MG situada en el piso superior de la granja.

De nuevo los norteamericanos cesan en sus acciones durante unos instantes.

El soldado Asier aprovecha la ocasión para retirarse con precaución a través del campo de trigo en dirección a la granja. Hinshaw lo ve moverse y va tras él; Asier le dispara aunque sin acierto.

Ambos soldados se enzarzan en una lucha cuerpo a cuerpo en la que el alemán termina con la vida de su enemigo.

La ametralladora del piso superior sigue barriendo el campo cercano donde queda desorganizado un pelotón de hombres del teniente Clarkson. El otro pelotón se protege del fuego enemigo tras el bocage mientras dispara sobre la MG enemiga.

Un pelotón de paracaidistas se acerca a la granja desde el oeste, pero Plassmann resiste la tentación de abrir fuego con la MG, ya que todavía están bastante lejos.

El teniente Clarkson y el grupo que lo acompaña cruzan el bocage y se parapetan tras un cobertizo de jardín, apenas a unos metros del teniente Plassmann y sus hombres.

El sargento Fury intenta fijar la posición del sargento Baumann entre los árboles. Tras descubrirlo pide fuego de mortero sobre la posición enemiga.
El fuego de mortero no afecta a los alemanes y Fury decide hacer fuego de supresión con la ametralladora del calibre .30 mientras manda al médico a la posición de la escuadra que había sufrido bajas en campo abierto.
Los alemanes siguen aguantando la posición en los árboles con firmeza.

El capitán Moore junto con dos pelotones se lanza en dirección a la granja; hay que tomar la posición enemiga sin perder tiempo.
Esta vez la MG42 germana responde al movimiento enemigo, causando diversas bajas y desorganizando a los norteamericanos.

El capitán McCauley intenta descubrir la posición exacta de la MG del teniente Plassmann, aunque sin éxito. Los servidores de la cal.30 que le acompañan tampoco tienen suerte.

Desde el sur, más soldados del grupo de Moore se acercan a la granja.

El teniente Clarkson quiere ser decisivo y se apresta a asaltar la posición de Plassmann, que ordena abrir fuego para intentar frenar a los paracaidistas norteamericanos antes de que se les echen encima. El potente fuego de la MG42 hace que los americanos se queden a cubierto en sus posiciones, aunque desorganizados.

Parece que finalmente los norteamericanos han ido tomando la iniciativa, aunque de manera poco coordinada.
Todas la unidades que habían quedado desorganizadas se recuperan, y el teniente Clarkson aprovecha para tomar personalmente la BAR que llevaba el pelotón que lo acompaña.

Por parte de los alemanes, el sargento Baumann hace desmontar el emplazamiento de la MG en los árboles y toma él mismo el control de la ametralladora. Su intención es retirarse al interior de la granja para defenderse allí.

Uno de los pelotones al mando del capitán McCauley consigue entrar en el edificio sorteando el fuego de las ametralladoras enemigas. El soldado Asier se lanza en persecución de estos hombres, aunque es herido en el camino por las ráfagas de la ametralladora comandada por el sargento Fury.

El teniente Clarkson y sus hombres asaltan la posición del teniente Plassmann, acabando con los defensores germanos sin contemplaciones.

El sargento Baumann dispara sobre el capitán Moore y sus hombres, esta vez sin fortuna. El capitán McCauley y el resto de sus hombres avanzan hacia la granja, situándose cerca de la posición donde el soldado Asier ha sido herido.

El movimiento de tropas americanas continua al noreste de la granja, donde un pelotón de soldados sale del bocage. Los alemanes que acechan en el piso superior del edificio deciden no disparar.

Finalmente los paracaidistas de la 82 cejan en su empeño de asaltar la granja, ante lo que creen que es una oposición enemiga mucho mayor de lo que es en realidad.

Cuando se acercaba una posible victoria norteamericana, terminan los seis turnos del escenario. La mayoría de las unidades al sur de la granja no han podido actuar en este último turno debido al peculiar sistema de activaciones del escenario, decidido a través de una tirada de dados que indica el sector donde deben activarse las unidades americanas; cuando ya no hay unidades disponibles en ese sector finaliza el turno.

De todos modos, en un escenario tan corto y en el que además puede suceder que los turnos terminen abruptamente, el jugador americano no puede permitirse ni un solo segundo de duda, que es lo que ha sucedido en alguno de los primeros turnos de juego, y debe asaltar la posición enemiga con rapidez.

Curioso y tenso escenario que tiene una aproximación más compleja de lo que en un principio puede parecer.

pd: jugar con los X-Maps es toda una gozada…

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Heroes of Normandy X-MAPS

En el último pedido recibido este verano iba incluido este conjunto de mapas para el juego Heroes of Normandy, publicado por Lock’n Load. Se denominan X-Maps, y realmente son los mismos mapas que incluye el juego original pero a un tamaño mayor.
Estos mapas son también los mismos que ha ido incluyendo el juego en sus diferentes ediciones, y como poseedor de la primera edición del Band of Heroes, este extra en forma de mapas era algo muy difícil de dejar escapar…veremos por qué…

Este pack de mapas se presenta en una bolsa de autocierrre, y además de los 6 mapas, la cubierta que los envuelve incluye en su interior diversas tablas de ayuda para el combate a distancia y cuerpo a cuerpo (Melee).

En esta imagen podemos ver un despliegue de los mapas, y en primer término las mencionadas tablas de ayuda.

En las dos imágenes siguientes podemos ver la diferencia entre los mapas de la primera edición y los X-Maps. Además del mayor tamaño de los mapas y de los hexágonos a proporción, los mapas de la primera edición delimitaban la línea de los hexágonos con un halo de color blanco, que la verdad se podían haber ahorrado; así que en estos nuevos mapas todo son ventajas a nivel visual como se puede comprobar (para ser justo hay que decir que estos halos ya se eliminaron en la segunda edición del Band of Heroes y que había una versión de los mapas mejorados disponible para imprimir, pero es una de esas cosa que uno va posponiendo y nunca se acaba de hacer…).

Por último veamos como quedan las fichas en estos mapas y como quedaban en los de la primera edición; de nuevo la cosa mejora mucho.

Bueno, ahora solo queda jugar alguno de los escenarios sobre estos mapas. Dicen que quien los prueba destierra para siempre los mapas del juego de tamaño original, así que ya me veo comprando también los del frente ruso…

Overlord Begins

“Afueras de Benouville, Francia, 6 de Junio de 1944

Tras meses de entrenamiento, la compañía D del Regimiento de Infantería Ligera Oxfordshire & Buckinghamshire (conocido familiarmente como los “Ox and Bucks”) bajo las órdenes del Mayor John Howard, despegó en sus planeadores a última hora del 5 de Junio en dirección a la costa francesa. Su misión: asaltar y mantener el Puente del Canal de Caen hasta que fueran relevados.

La Operación Overlord, la Invasión Aliada de la Europa Occidental había empezado.”

 El puente que tienen que tomar las tropas británicas está bien protegido en ambos extremos con tropas alemanas atrincheradas y algunas patrullas vigilando los alrededores.

Turno 1

Lamentablemente para los británicos, los planeadores no tienen muy buenos aterrizajes, y aunque no hay bajas que lamentar, las tropas quedan bastante desorganizadas.

Turno 2

Los hombres del planeador que ha aterrizado en la orilla este del río no consiguen reorganizarse y no pueden empezar a avanzar sobre el puente. El resto de las tropas británicas si que comienzan su aproximación al objetivo, iniciándose los primeros intercambios de disparos con los alemanes, que alertados de la presencia de los enemigos se empiezan a retirar hacia el puente.

Turno 3

Finalmente la sección al mando del Capitán McCloud consigue reorganizarse y toma posiciones para asaltar un búnquer que protege el acceso al puente en la orilla este, y que emplaza a una ametralladora pesada MG-42.

En el extremo opuesto, una escuadra al mando del sargento Livingston entabla combate cuerpo a cuerpo con un grupo de alemanes que guardan el acceso oeste del puente.

Más al noroeste, Lord Holmes y su sección apenas han conseguido separarse de los restos de su planeador, ante la amenaza de un grupo de enemigos ocultos entre unos árboles y que los tienen fijados con sus disparos.

Turno 4

En el búnquer del extremo este del puente los británicos sufren sus primeras bajas mientras intentan tomar la posición; los defensores resisten con fuerza y no les permiten alcanzar el éxito.

El sargento Livingston y sus hombres si que consiguen eliminar a los enemigos a los que se enfrentaban y ya tienen más cerca la posibilidad de controlar el acceso a la entrada oeste del puente, aunque en una pequeña edificación cercana, una escuadra al mando del sargento Baumann se ha hecho fuerte y espera para batir a cualquier enemigo que se acerque.

Por su parte, Lord Holmes y sus hombre no consiguen realizar ningún progreso significativo y sufren también sus primeras bajas, estando todavía a merced del fuego recibido de los alemanes posicionados en el bosque cercano.

Turno 5

El búnquer es ganado finalmente, a la vez que una escuadra de la sección del Capitán McCloud avanza hasta una caseta de madera unos metros más allá y toma posiciones defensivas; el extremo este del puente está controlado.

Aunque esto no será del todo cierto, ya que un grupo de paracaidistas alemanes ha sido atraído por el fragor del los combates y asalta la casa de madera recién ocupada por las tropas aerotransportadas británicas.

Volviendo al extremo oeste del puente, Livinsgton y sus hombres ven como el soldado Richard se convierte en todo un héroe al intentar por su cuenta atacar por la retaguardia a los alemanes que mantienen a Lord Holmes y a sus hombres fijados al terreno. Richard es herido por los disparos de los hombres del Sargento Baumann, a lo que sus compañeros responden tomando al asalto la posición de los germanos.

Pero unos minutos antes, Baumann había conseguido contactar con un acuartelamiento cercano para pedir ayuda, de donde llega una sección de infantería con el apoyo de un carro Pz. 35-S.

Turno 6

Lord Holmes recibe disparos del enemigo, aunque sin consecuencias, mientras el soldado Richard, a pesar de sus heridas consigue acabar con los enemigos que ocupaban la posición del bosque.

El carro alemán, que sirve de transporte a varios infantes, se acerca rápidamente hacia el extremo oeste del puente. Cuando se está aproximando, el Sargento Livingston y sus hombres abren fuego sobre el mismo, aunque con poca fortuna y sin infligir pérdidas al enemigo, que consigue desembarcar del blindado y ponerse a cubierto.

La acción es frenética en toda la zona: Son necesarios dos asaltos consecutivos para acabar con un grupo de alemanes que se había instalado en una posición a cubierto en la zona central del puente, con el balance final de una escuadra británica desorganizada.

La posición del Sargento Livingston se empieza a ver comprometida cuando tropas enemigas se posicionan a una distancia muy cercana a cubierto en una arboleda desde donde tienen una clara posición de tiro sobre los ingleses.

Lord Holmes y sus hombres finalmente pueden avanzar hacia el puente, esperando poder brindar el apoyo necesario a sus compañeros que allí combaten.

Apoyo que seguro necesitan los hombres que luchan en el extremo este del puente. Los paracaidistas germanos han tomado la posición de la casa de madera y se han puesto a cubierto para evitar ser vistos por McCloud y sus hombres que están situados en el búnquer, algo más de 50 metros hacia el norte.

Turno 7

Los hombres de Livingston intentan atacar de nuevo al carro enemigo con su PIAT, pero vuelven a errar, a la vez que reciben fuego de varios enemigos situados entre unos árboles cercanos, afortunadamente sin consecuencias para los británicos.

Tras evitar el ataque, el blindado alemán avanza hacia el puente a la vez que abre fuego sobre los hombres que habían quedado al descubierto en su zona central tras los combates anteriores. La puntería de los tripulantes del blindado deja bastante que desear, y los británicos consiguen salvar el pellejo de momento.

La otra escuadra que estaba en medio del puente intenta salir de su posición para asaltar al carro enemigo, pero finalmente no consiguen reunir la moral necesaria y se quedan donde están a la espera de acontecimientos.

Al mismo tiempo que se suceden las acciones anteriores, el soldado Richard, acompañado de algunos hombres más, se lanza hacia los enemigos que habían desembarcado del carro en medio de la carretera y acaban con ellos sin piedad.

El Sargento Beck toma una escuadra y se lanza en pos del edificio que ha quedado vacío en extremo oeste del puente; Lord Holmes y sus hombres los ven y salen a su encuentro a toda velocidad, llegando a la casa prácticamente al mismo tiempo y entablando un combate cuerpo a cuerpo que se decanta finalmente a favor de los británicos.

No nos olvidemos del Capitán McCloud y sus hombres, que ante la imposibilidad de distinguir la ubicación exacta de los paracaidistas alemanes que están escondidos en la casa de madera al otro lado de la carretera y no poder abrir fuego contra ellos, deciden que la única opción que les queda es intentar asaltar la posición enemiga.

Tras lanzar humo para intentar conseguir la máxima protección antes de salir al descubierto, los británicos se lanzan al asalto. Pero son frenados a mitad de camino por el fuego de los germanos y deben ponerse cuerpo a tierra para no sufrir bajas, abortando así su intento de asalto.

Y así llegamos al final del escenario con la victoria para el bando alemán. Para conseguir el triunfo, los británicos debían mantener un perímetro de tres hexágonos alrededor del puente libre de enemigos al final de la partida, pero como se puede ver en la siguiente imagen (que refleja las posiciones tras el último turno) los alemanes tienen parcialmente controlados ambos extremos del mismo, aunque la posición sea algo precaria.

Quizá la clave haya estado en hacer aterrizar a los planeadores algo lejos del puente para intentar que todos los efectivos tomaran tierra a salvo, lo que ha llevado a que perdieran algo de tiempo hasta empezar sus asaltos sobre el objetivo, además de que toda una sección no ha podido salir de su posición durante muchos turnos debido a la oposición de una escuadra enemiga bien situada en una posición complicada de batir. Con estos hombres implicados en el combate desde el principio, a lo mejor se hubiera podido limpiar el perímetro del puente y organizar las posiciones defensivas para repeler a los refuerzos enemigos que venían a retomarlo.

Habrá que arriesgarse más la próxima partida…

Flash…Thunder! [ IV ]

Los norteamericanos son diezmados sin contemplaciones por sus enemigos. El grupo de los cultivos, incapaz de recuperar el orden, es eliminado por la escuadra que había tomado posiciones en los setos. La zona de cultivos presenta un macabro espectáculo con cuerpos de soldados de los dos bandos esparcidos por doquier.

Algo más al oeste, el teniente Plassmann y sus hombres acaban con los soldados que aguantaban cerca del bocage, y que tras recibir sendas descargas de fuego de armas cortas, son incapaces de resistir el ímpetu del grupo alemán; pero antes de morir, consiguen impactar de nuevo sobre el soldado Asier, que tras ser atendido por el médico, pretendía flanquear al grupo de americanos.

El único que ha salido con vida es el soldado Eskubi, que se ha desplazado hacia el bosquecillo del este a toda velocidad, aunque seguido de cerca por la escuadra que maneja la MG42.

Los grupos de Hill y Koch se siguen batiendo cuerpo a cuerpo.

El soldado Eskubi hace sonar su “cricket” al oir ruidos provenientes del bosque, en respuesta, el cabo Medrow y una escuadra de paracaidistas se unen al grupo de americanos.

El soldado Asier consigue de nuevo llegar a la posición del médico. Esta vez las heridas parecen algo más serias, pero no van a impedir que continue en combate.

Por su parte, el resto de tropas germanas avanza hacia la zona de bosque con la intención de acabar con todos los americanos que encuentren en su camino.

Los primeros en empezar el trabajo son los servidores de la MG42, que dejan al soldado Eskubi malherido.

El cabo Medrow se aparta de la acción, mientras el grupo de hombres que lo acompañaba se une a la lucha que está librando el sargento Hill y sus hombres.

Medrow consigue encontrar a otra escuadra de hombres de la Easy, que se ven inmersos de repente en la acción y se situan en una posición bastante expuesta.

La fortuna no es demasiado benevolente con los norteamericanos. Eskubi, el cabo Medrow y el sargento Hill se sacrifican en la lucha cuerpo a cuerpo para que una escuadra consiga escapar hacia el este. El teniente Koch y los hombres que le acompañan son muy duros, y a pesar de las bajas que han sufrido, no tienen misericordia de los hombres de la 101.

La última escuadra norteamericana que ha aparecido desde el bosque se ve sorprendida por el fuego de la escuadra con la MG42 y el asalto del teniente Plassmann y sus hombres,que intentan repeler sin fortuna.

CONCLUSIONES

 La victoria en el escenario ha sido clara para el bando alemán, que ha hecho una auténtica escabechina con los hombres de la 101. El error principal que he cometido con los americanos, a parte de errores en la aplicación de las reglas (total, llevo cuatro partidas apenas), ha sido el enzarzarme en combates e intercambios de disparos sin sentido, en vez de avanzar lo máximo posible hacia el este y sacar unidades del tablero (que es lo que da puntos), y hacer que sean los alemanes los que tengan que correr detrás y exponerse al fuego de oportunidad norteamericano.

Los refuerzos que van apareciendo a lo largo del escenario dependen de una tirada de dados, cuyo resultado viene definido en unas tablas, donde además se pueden dar una serie de eventos (en este caso se ha dado la circunstancia de que no ha salido ninguno) que hacen que el escenario sea rejugable multitud de veces y que cada vez el planteamiento se tenga que adaptar a las tropas de que se dispone.

Divertido escenario, que aunque no tenga límite de turnos – termina cuando no quedan unidades americanas en el tablero – no se ha hecho largo para nada, y que espero repetir con mejor suerte para los chicos de la Easy.

¡¡¡ Currahee!!!