La Batalla del Estrecho de Dinamarca [Naval Thunder]

24 de Mayo de 1941

El Bismarck, acompañado por el Prinz Eugen, ha sido detectado intentando llegar al Atlántico para atacar las rutas de comercio aliadas. Se moviliza una gran fuerza naval para localizarlo y destruirlo, y tras ser avistado por unos cruceros de la Royal Navy, el Hood y el Prince of Wales se dirigen a interceptarlo.

Podemos ver las posiciones de los buques en liza, su dirección y la zona por donde deberán escapar los barcos alemanes para cumplir una de las condiciones de victoria del escenario.
La distancia a la que se encuentran es de aproximandamente unas 10 nm (20000 yds), y se mueven a una velocidad de 4 puntos para iniciar el escenario; la velocidad máxima de todos los buques es de 8, excepto el Prince of Wales, que la tiene de 7.
Los barcos de ambos bandos se mueven en formación de columna; en estas imágenes detalladas lo podemos apreciar.

Los barcos británicos siguen con rumbo de intercepción sobre sus enemigos cuando se disparan las primeras andanadas a larga distancia. El Bismarck consigue tres impactos sobre el Hood, que producen incendios y la destrucción de una batería de su armamento secundario de estribor.

Todos los buques aumentan su velocidad, con los germanos manteniendo el rumbo y los británicos rompiendo la formación y situándo su navegación paralela a la de sus enemigos.
Los barcos se han situado a una distancia donde el Prinz Eugen ya está en disposición de poder atacar a sus rivales con ciertas garantías con sus piezas de 203mm. En el intercambio de fuego subsiguiente, el Prinz Eugen consigue tres impactos sobre el Hood, aunque sin causarle daños críticos.
Daños que si le causan los otros tres impactos que recibe de las baterías del Bismarck, manteniendo los incendios y recibiendo daños en la sala de máquinas, lo que le producirá una pérdida de 2 puntos a su velocidad máxima, quedando esta en un máximo de 6.
El propio Bismarck es cañoneado por el Prince of Wales, resultando destruidas dos baterías de 105mm de su costado de babor.

La velocidad sigue aumentando y los barcos alemanes cambian su rumbo para dirigirse hacia su zona de escape; los británicos siguen manteniendo su misma trayectoria.
La puntería está del lado de los germanos, con el Bismarck impactando sobre el Prince of Wales y destruyendo una batería secundaria de estribor, y con el Prinz Eugen castigando de nuevo al Hood, aunque de nuevo sin provocarle daños de consideración.
Los equipos de control de daños del Hood todavía no pueden controlar los fuegos que se extienden por el buque inglés.

El Hood vira hacia el Nor-Noroeste para situarse en una trayectoria más perpendicular a la de los buques alemanes, mientras que el Prince of Wales sigue en rumbo Oeste.
El Bismarck y el Prince of Wales siguen intercambiando andanadas, con el buque británico perdiendo otra batería secundaria del costado de estribor, y con el alemán recibiendo un impacto cerca de la zona del timón, lo que le producirá problemas en la navegación.

Las baterías del Hood no consiguen fijar al Prinz Eugen, cuyos artilleros siguen haciendo blanco sobre el crucero inglés. Un impacto directo sobre el puente de mando provoca momentáneamente el caos en el Hood, aunque finalmente los equipos de control de daños se hacen con la situación consiguiendo incluso apagar los incendios que estaban dañando al barco de Su Majestad.

Los daños en el timón del Bismarck hacen que el buque alemán no tenga control sobre su rumbo y quede situado en dirección Sur-Sureste. Con todos los barcos cerrando sus distancias, el comandante del Prinz Eugen decide lanzarse a toda máquina sobre los barcos enemigos, para así distraer el fuego del Bismarck lo máximo posible mientras se resuelven sus problemas de timón, y para situarse a distancia de lanzar sus torpedos sobre el buque enemigo que tenga a tiro.

Con estos bruscos cambios de rumbo, el único que consigue un impacto es de nuevo el Prinz Eugen sobre el Hood, aunque sin penetrar el blindaje del crucero británico.
Por su parte el Prince of Wales sufre una incidencia mecánica en sus baterías principales, lo que le impide abrir fuego sobre sus enemigos.

Los barcos británicos y el Prinz Eugen mantienen sus respectivos rumbos, mientras que el Bismarck recupera el control sobre su timón y toma rumbo Este para situarse a distancia óptima de disparo de sus baterías principales sobre los ingleses e intentando que estos queden fuera de su mejor rango de disparo sobre el buque alemán (esta diferencia de distancia se reduce a algo más de 1000 yardas).

La maniobra surte su efecto, ya que el Prince of Wales es incapaz de hacer blanco sobre el Bismarck mientras que este obtiene cuatro impactos sobre el acorazado británico. Otra batería secundaria de estribor destruida y un impacto en el casco que provoca una inundación que daña alguno de los propulsores del barco británico; aunque se consigue contener la inundación, los daños en las máquinas hacen que el Prince of Wales pierda 1 punto de velocidad, quedando su máximo en 6.
El Prinz Eugen consigue dos impactos más sobre el Hood, que de nuevo no puede acertar al veloz buque alemán.

Mientras el Bismarck empieza a virar hacia el Sureste, los barcos ingleses maniobran para tener las mejores condiciones de fuego sobre al Prinz Eugen, ya que su proximidad se está convirtiendo en una amenaza seria.
Sendos impactos del Hood y el Prince of Wales le destrozan una de las baterías principales de proa y una batería secundaria de su costado de estribor.
La respuesta del buque alemán es una descarga sobre el Hood, consiguiendo cinco impactos con sus baterías principales.

El Bismarck ha quedado desatendido y puede disparar a placer sobre el Prince of Wales, consiguiendo dos impactos que destruyen también la última batería secundaria operativa del costado de estribor del barco inglés.

Los barcos británicos intentan maniobrar para alejarse del Prinz Eugen y de sus torpedos, aunque no con la suficiente celeridad.
El Prince of Wales y el Bismarck intercambian fuego, recibiendo varios impactos cada uno, y con el Prince of Wales sufriendo un nuevo problema mecánico que le impide disparar con todo su potencial sobre su enemigo. Aún así, el Bismarck pierde una batería secundaria de 105mm de estribor.

El Hood por su parte impacta sobre el Prinz Eugen con su armamento principal y secundario, destruyendo una batería secundaria de estribor al barco alemán. Este abre fuego con sus cañones, destruyendo también otra batería secundaria del buque inglés, y lanza tres torpedos de uno de sus montajes del lado de estribor.
Uno de los torpedos impacta sobre el Hood, aunque el blindaje del crucero británico consigue absorber la mayoría de la fuerza explosiva y evita daños críticos en su línea de flotación.

Mientras el Bismarck sigue a una distancia cómoda respecto a los buques ingleses, estos y el Prinz Eugen están en el epicentro de la acción. El crucero alemán se acerca a toda velocidad sobre el costado del Prince of Wales y lanza los torpedos del segundo montaje que tenía disponible en el lado de estribor.
Además de recibir algunos impactos de las baterías del Prinz Eugen, el Prince of Wales recibe el impacto de dos torpedos, uno de los cuales abre una brecha en el casco que provoca una vía de agua que los equipos de control de daños no pueden controlar y se convierte en una inundación mayor. El buque británico pierde un punto de velocidad debido a los daños.
Esta acción también le cuesta al Prinz Eugen su última batería secundaria operativa de estribor.

Por su parte el Hood es martilleado por el Bismarck, con cinco impactos de sus baterías principales y dos de las secundarias de 150mm, que destruyen dos baterías secundarias de estribor, una batería principal en la popa y provocan un incendio que finalmente se logra extinguir antes de que cause demasiado daño en la nave.

El Hood y el Prince of Wales viran a estribor para disminuir su distancia sobre los barcos alemanes e intentar infligirles el mayor daño posible con sus baterías operativas.
El único que consigue impactos es el Prince of Wales con sus baterías principales de proa sobre el Bismarck; impactos severos que destruyen una batería secundaria de 150mm y que dañan la sala de máquinas, con una pérdida de 2 puntos de velocidad para el buque alemán.
Las baterías de popa del Prince of Wales no consiguen acertar al Prinz Eugen, que respondiendo al fuego realiza varios impactos sobre el buque inglés.

La respuesta del Bismarck se centra sobre el ya maltrecho Hood, que recibe cuatro impactos más y pierde otra batería secundaria, esta vez de babor, declarándose un incendio que se empieza a extender de forma incontrolada por la nave.
En el Prince of Wales la brecha en el casco no se puede sellar, lo que conlleva más daños para el barco y la reducción de velocidad del mismo en otro punto (4 de velocidad máxima).

Los barcos británicos intentan a la desesperada ponerse fuera del alcance de los cañones enemigos, pero los graves daños sufridos no se lo permiten.
El Prince of Wales recibe dos impactos de las baterías principales del Bismarck que lo mandan al fondo del océano mientras que el Hood recibe dos impactos de sus baterías secundarias de 105mm.
Como respuesta, el Hood impacta dos veces sobre el Bismarck, causando un incendio y una pequeña brecha en el casco que los equipos de control de daños son incapaces de controlar.
En el Hood se consigue apagar el fuego que devoraba el buque; el viejo crucero aguanta a flote a duras penas.

Un último intercambio de disparos entre el Bismarck y el Hood manda a pique a este último. El Prinz Eugen se dirige hacia la zona de salida del escenario mientras en el Bismarck se consigue apagar el incendio pero no controlar todavía las vías de agua en el casco del buque.

Doce turnos de juego ha dado de si este escenario, con una clara victoria para el bando alemán, al haber sido hundidos el Hood y el Prince of Wales.
Aunque si se mira friamente, la victoria ha sido bastante pírrica. Con una vía de agua sin controlar y un 58% de daños en el Bismarck y un 46% de daños para el Prinz Eugen, el concurso en la guerra de estos dos buques se habrá acabado por una muy larga temporada si consiguen llegar a puerto…

Otro escenario clásico que ha sido también muy divertido de jugar con el reglamento Naval Thunder. Esta vez he elegido realizar las activaciones de movimiento a través de tirada de iniciativa; iniciativa que también determinaba el orden a la hora de abrir fuego, y que no tengo la sensación de que haya tenido un impacto determinante en el resultado del escenario en oposición a la variante de fuego simultáneo.
Quizá si se da un encuentro entre barcos de mayor entidad y destructores se pueda notar más, aunque un disparo afortunado siempre se puede dar…en fin, una opción más que nos da el reglamento para jugar las partidas a gusto y conveniencia de los participantes.

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